Enfermedades respiratorias en otoño

El otoño es una de las estaciones con más tendencia a contraer algún tipo de patologías o enfermedades respiratorias.
El los niños esto es debido a el retorno al colegio, escuela o guardería y el aumento en el contacto con sus compañeros y en los adultos se debe más a los drásticos cambios de temperatura en un mismo día o a lo largo de varios días, a la ropa inadecuada, al consumo de bebidas frías y o al contacto con superficies de baja temperatura.
Estamos hablando de patologías agudas o enfermedades respiratorias relacionadas con esta estación, no de patologías crónicas, en las cuales, aparate de nuestros tratamientos, el paciente requerirá, muy probablemente, de medicamentos y terapias con máquinas para su mejoría.
Es decir, resfriado común, gripe, bronquitis, faringitis, bronquiolitis, sinusitis,…..
En todas ellas con tratamiento craneal osteopático estructural y miofascial mejoramos muchísimo la sintomatología de enfermedades respiratorias en otoño del paciente, como los dolores de cabeza, el malestar general, los mocos,….y con tratamiento general corporal estructural y miofascial, acupuntura, tratamiento orgánico y postural mejoramos la capacidad del organismo para defenderse de estas patologías y/o de prevenir el padecerlas.

Medidas durante la fase 0

Debido a que nos encontramos en la fase 0 del proceso de desescalada se amplía a 20 el número de pacientes por semana. Las medidas a adoptar por el mismo son: acudir con su propia mascarilla a ser posible y en caso de no tenerla especificarlo a la hora de coger cita.
Se entrara a el local y se pasará directamente al lavado de manos .

Consejos generales para evitar el coronavirus

Es importante saber que el coronavirus penetra en el organismo y es patológico entrando sólo a través de mucosas, que son, la nariz, los ojos y la garganta. Para evitar la penetración a través de la garganta es importante que se encuentre bien hidratada, para ello aconsejamos tomar al menos tres veces al día, bebidas calientes con miel y limón. Si el sistema inmunológico de la persona está fuerte, apenas tendrá sintomatología, en caso contrario, puede derivar en problemas más graves.

Para evitar el contagio, lo más importante es no llevarse las manos a la boca, nariz y ojos, y sobre todo, lavarse las manos con jabón de forma compulsiva. En caso de tener tos o estornudos, hacerlo en el codo o con un pañuelo de tal modo que evitemos expandir el virus.